Listado de la etiqueta: Derecho familiar

Los abuelos pueden aplicarse el mínimo por descendientes en IRPF cuando conviven con hijos y nietos carentes de ingresos

Consulta Vinculante V2330-19, de 10 de septiembre de 2019 de la Subdirección General de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas

En este caso la consultante convive en su vivienda familiar, con su hija y sus dos nietos menores de edad. Su hija, madre soltera sin ningún vínculo con el padre de sus hijos, no percibe rentas superiores a 8.000 euros anuales. No existe ningún convenio regulador ni sentencia judicial, y el padre no pasa ninguna cantidad de dinero a sus hijos. Los nietos, dependen económicamente de la abuela, en tanto la madre no tenga ingresos. Los nietos no presentan declaración de IRPF ni tienen rentas que sobrepasen los 1.800 euros.

La cuestión planteada en este caso a la DGT, es si puede aplicarse el mínimo por descendientes por sus dos nietos y en qué porcentaje.

En este caso la DGT, emite la siguiente resolución, a partir del 1 de enero de 2015, como consecuencia de la aprobación de la Ley 26/2014, de 27 de noviembre (LA LEY 18094/2014), por la que se modifican la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LA LEY 11503/2006)

1. El mínimo por descendientes será, por cada uno de ellos menor de veinticinco años o con discapacidad cualquiera que sea su edad, siempre que conviva con el contribuyente y no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, de:

2.400 euros anuales por el primero.

2.700 euros anuales por el segundo.

4.000 euros anuales por el tercero.

4.500 euros anuales por el cuarto y siguientes.

A estos efectos, se asimilarán a los descendientes aquellas personas vinculadas al contribuyente por razón de tutela y acogimiento, en los términos previstos en la legislación civil aplicable. Asimismo, se asimilará a la convivencia con el contribuyente, la dependencia respecto de este último salvo cuando resulte de aplicación lo dispuesto en los artículos 64 y 75 de esta Ley.

2. Cuando el descendiente sea menor de tres años, el mínimo a que se refiere el apartado 1 anterior se aumentará en 2.800 euros anuales.

En los supuestos de adopción o acogimiento, tanto pre adoptivo como permanente, dicho aumento se producirá, con independencia de la edad del menor, en el período impositivo en que se inscriba en el Registro Civil y en los dos siguientes. Cuando la inscripción no sea necesaria, el aumento se podrá practicar en el período impositivo en que se produzca la resolución judicial o administrativa correspondiente y en los dos siguientes.».

Conforme al precepto transcrito, tienen la consideración de descendientes para la aplicación del mínimo por este concepto, los hijos, nietos, bisnietos, etc., que descienden del contribuyente y que están unidos a éste por vínculo de parentesco en línea recta por consanguinidad, por adopción y, por asimilación, a estos efectos, cuando se trate de vinculación por razón de tutela o acogimiento, en los términos previstos en la legislación civil aplicable.

En definitiva, la norma tributaria se adecua a las disposiciones del Código Civil, esto es, al artículo 108 y siguientes que regulan la filiación y sus efectos, al artículo 172 y siguientes que tratan de acogimiento, al artículo 175 y siguientes que se refieren a la adopción y al artículo 222 y siguientes referentes a la tutela.

Por otro lado, hay que tener en cuenta a estos efectos, lo establecido en las disposiciones adicionales segunda (LA LEY 12419/2015) y sexta de Ley 26/2015, de 28 de julio (LA LEY 12419/2015), de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia (BOE de 29 de julio), que establecen lo siguiente:

«Disposición adicional segunda. Referencias al acogimiento pre adoptivo y al acogimiento simple y a las Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional.

Todas las referencias que en las leyes y demás disposiciones se realizasen al acogimiento pre adoptivo deberán entenderse hechas a la delegación de guarda para la convivencia pre adoptiva prevista en el artículo 176 bis del Código Civil (LA LEY 1/1889). Las que se realizasen al acogimiento simple deberán entenderse hechas al acogimiento familiar temporal previsto en el artículo 173 bis del Código Civil (LA LEY 1/1889); y cuando lo fueran a las Entidades colaboradoras de adopción internacional se entenderán hechas a los organismos acreditados para la adopción internacional.».

«Disposición adicional sexta. Equiparación de regímenes jurídicos en materia de acogimiento.

A los efectos de las normas y leyes existentes con anterioridad a la presente ley y de las legislaciones correspondientes de las Comunidades Autónomas con Código Civil propio o con leyes civiles que lo regulen, se equipara la situación de acogimiento familiar temporal con acogimiento familiar simple, y la situación de guarda con fines de adopción con el acogimiento pre adoptivo.»

Por otro lado, de acuerdo con la norma 1ª del artículo 61 de la LIRPF (LA LEY 11503/2006), en cuanto a las normas comunes para la aplicación del mínimo del contribuyente y por descendientes, ascendientes y discapacidad se refiere:

«1.ª Cuando dos o más contribuyentes tengan derecho a la aplicación del mínimo por descendientes, ascendientes o discapacidad, respecto de los mismos ascendientes o descendientes, su importe se prorrateará entre ellos por partes iguales.

No obstante, cuando los contribuyentes tengan distinto grado de parentesco con el ascendiente o descendiente, la aplicación del mínimo corresponderá a los de grado más cercano, salvo que éstos no tengan rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, en cuyo caso corresponderá a los del siguiente grado.».

De acuerdo con lo anterior, la aplicación del mínimo por descendiente corresponderá a los contribuyentes de grado más cercano, en este caso la hija de la consultante (100% en su totalidad), salvo que ésta no tenga rentas anuales, excluidas las exentas, superiores a 8.000 euros, como ocurre en este caso, por lo que la aplicación de dicho mínimo corresponderá a los del siguiente grado -la consultante que es la abuela de los descendientes objeto de consulta-.

En consecuencia, en virtud de lo establecido en el segundo párrafo de la norma 1ª del artículo 61 de la LIRPF (LA LEY 11503/2006), el mínimo por descendientes respecto a los dos nietos corresponderá a la consultante en su totalidad (100%), teniendo en cuenta que de acuerdo con la información dada en el escrito de consulta se cumple el requisito de convivencia de ésta con dichos descendientes (nietos), y siempre que estos últimos no hayan obtenido en el ejercicio rentas superiores a 8.000 euros anuales, excluidas las exentas del impuesto, y que no presenten declaración de IRPF con rentas superiores a 1.800 euros de acuerdo con lo establecido en la norma 2ª del artículo 61 de la LIRPF (LA LEY 11503/2006)..

En este caso la DGT, aclara perfectamente la situación a muchos abuelos que están suministrando cobijo y manutención a hijos y nietos debido a los problemas económicos por los que están pasando.

Luis Tomas Romo Casas

Managing Partner

Si desea ampliar la presente información, no dude en ponerse en contacto con nosotros enviando un correo a recepcion@ponter.es o llamando al  925 257 113 / 915 930 381 

 

Las cuestiones organizativas de la empresa VS el derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar

Analizamos en este caso la Sentencia de 28 Mayo de 2019-Recurso 1492/2019 del Tribunal Superior de Justicia de Galicia de la Sala de lo Social, que versa sobre la reducción de jornada y la concreción horaria y el derecho a la conciliación de la vida laboral y familiar de una trabajadora.

El TSJ de Galicia estima el recurso de suplicación interpuesto por la trabajadora, y revocando la sentencia del Juzgado de lo Social, declara el derecho de la actora a que su jornada reducida sea acorde con las necesidades de su entorno familiar, en el sentido de poder adaptar sus horarios de trabajo a las necesidades familiares y cuidado del hijo que tiene al cargo.

En el presente asunto se analiza, si una trabajadora que ya disfruta de reducción de jornada por cuidado de hijos y con contrato a tiempo parcial, tiene derecho a fijar su horario de trabajo, fuera del turno que tenía establecido, sin tener que acreditar la imposibilidad de que terceras personas puedan hacerse cargo del menor o la influencia o no de otros factores para la modificación horaria.

En este caso, la trabajadora se encontraba prestando servicios en su empresa en el turno de 12:00 a 16:00 y solicitó a la empresa una nueva configuración de su horario laboral, por el que la trabajadora pasaría a prestar servicios de 10:00 a 14:00 horas de lunes a viernes.

Tal solicitud fue rechazada por su empresa, lo que motivó que la trabajadora interpusiera la demanda ante el Juzgado de lo Social reclamando sus derechos.

En primera instancia el Juzgado de lo Social desestimó su demanda y contra la misma interpuso recurso de suplicación la trabajadora, siendo el mismo estimado por el TSJ de Galicia.

El TSJ de Galicia entiende que la necesidad de la trabajadora debe analizarse desde la perspectiva y el hecho de que sea mujer, por ser, en base a las estadísticas y casos más comunes en la jurisprudencia, las mujeres, los progenitores que con más frecuencia solicitan la reducción de jornada y la modificación de horarios.

Recoge la Sentencia del TSJ que la concreción horaria en relación con el hecho de solicitar una reducción de jornada dentro de la jornada ordinaria, se trata de un derecho personalísimo e individual de la trabajadora, por lo que entiende el TSJ que no puede pedirse a la demandante que justifique, para obtener el cambio de horario, el hecho de que terceras personas, como los abuelos, no puedan hacerse cargo del menor o que justifique o acredite igualmente la imposibilidad de acudir el menor al comedor escolar del centro educativo o a actividades extraescolares, puesto que las mismas suponen también un sobreesfuerzo económico para los padres.

Tampoco se debe justificar por la trabajadora si el marido y padre del menor puede adaptar su jornada o no para conciliar la vida laboral con la familiar, trabajando el marido en distinta empresa, puesto que el derecho a modificar el horario para la conciliación de la vida familiar y laboral es un derecho como hemos dicho ya, personalísimo de la trabajadora. En definitiva, no se le puede exigir a la empleada que, de forma pormenorizada, acredite la imposibilidad de conciliar su vida familiar y laboral.

En la citada Sentencia del TSJ se establece que:

“En estas cuestiones también hay que tener en cuenta la economía familiar, pues los comedores, aulas de madrugadores o actividades extraescolares no son gratuitos. Son los padres y no los abuelos los que tienen que velar por los hijos.”

Entendemos igualmente que la patria potestad la tienen los padres y son los que deben hacerse cargo de los hijos, no solo económicamente hablando, si no en lo que respecta a su educación y formación, para lo que se hace necesario conciliar la vida familiar y la laboral.

Entiende el TSJ que el parámetro que se debe tener en cuenta para resolver la cuestión planteada, es el horario lectivo que tiene el menor en su respectivo colegio, siendo este de 9 a 14, por lo que no habría ningún inconveniente para el cambio de horario pretendido puesto que no se causa ningún perjuicio a la empresa donde la trabajadora presta servicios, ya que tal extremo no ha sido acreditado.

No se demuestra por la empresa que concurren dificultades organizativas que avalen su denegación de solicitud de cambio de horario. Se apoya además la Sala para reconocer el derecho peticionado por la trabajadora en que el horario por ella solicitado es uno de los contemplados en el acuerdo de conciliación.

En este sentido ya hay jurisprudencia que afirma que no se puede denegar el derecho a la concreción horaria de los trabajadores alegando únicamente por la empresa razones organizativas de carácter genérico, si no que se debe especificar de forma concreta la imposibilidad o el trastorno causado a la empresa si acepta el horario propuesto por la trabajadora.

En suma, la reducción de jornada, con concreción horaria dentro de la jornada ordinaria, que no implica un cambio de turnos o de días de prestación de servicio, es un derecho personalísimo del trabajador correspondiéndole a éste los horarios que se adapten a sus necesidades.

En el caso de que se hiciese realmente necesaria una modificación, ya sea en el sistema de turnos o en la cantidad de días de prestación de servicios, deben ponderarse las circunstancias concurrentes para cada caso concreto, ya que no hacerlo, y si se niega directamente por la empresa la reducción de jornada propuesta por la trabajadora, supondría una vulneración al derecho a la no discriminación por razón de sexo.

No obstante, la trabajadora en cualquier momento puede volver a solicitar que se le restaure su jornada habitual que venía cumpliendo antes de la modificación.

Abel Rodríguez Romero

Abogado

Si desea ampliar la presente información, no dude en ponerse en contacto con nosotros enviando un correo a recepcion@ponter.es o llamando al  925 257 113 / 915 930 381